¿Será muy tarde para cumplir mis sueños?

Recuerdo que cuando era niña me gustaba mucho ver una película que trataba de un grupo de chicas surfistas, me gustaba imaginar que yo era una de ellas y que vivía en Hawaii. El ser surfista fue algo impensable para mi , siempre he vivido en la ciudad , crecí creyendo que tenia que estudiar una carrera profesional para ser «exitosa», encontrar un trabajo y vivir cómodamente, pero….

La realidad fue otra, estudié Diseño Gráfico y a mitad de la carrera ya no quería seguir, sentí que no era lo mío, pude pasar esa crisis y me gradué. Cuando salí de la universidad sentía que no sabía nada pero aun así comencé a buscar trabajo, nunca conseguí uno , fui a muchas entrevistas y nunca pasé del «nosotros te llamamos». Desilusionada comencé un negocio que poco tenía que ver con el diseño gráfico, al poco tiempo empecé a tener éxito e iba creciendo el proyecto, estaba contenta , tenia una estabilidad económica y en ese tiempo me pude independizar. Estuve casi 4 años trabajando en eso pero ya no me sentía bien con el negocio, no podía más con la rutina, empecé a descuidarlo y terminé por cerrarlo. La decisión fue repentina y hasta la fecha no me arrepiento de haberla tomado.

Aquí fue donde comenzó todo, entré en una crisis existencial al perder mi estabilidad económica, no tenía idea de que iba a ser de mi vida. Habían pasado 4 años después de que me gradué y tenía cero experiencia en el área del diseño gráfico , ¿quién demonios me iba a dar trabajo a mis 27 años sin experiencia laboral en el área? Exacto, ¡nadie!.

Gracias a esta crisis, he replanteado mis objetivos en la vida, me di cuenta que si me gusta el diseño gráfico pero no es mi pasión y no quiero pasar el resto de mi vida trabajando en algo que no me llena al 100%. Pensando que literalmente no tengo nada que me detenga aquí en la ciudad, he tomado la decisión de irme a vivir a la playa e intentar vivir mi sueño de ser surfista. Tengo mucho miedo de fracasar , de arrepentirme , de sentirme sola lejos de mi familia y de mis amigas, miedo de no sobrevivir en esta nueva aventura, sin embargo me voy arriesgar porque, son más mis ganas de vivir mi sueño.

No tengo un plan , solo tengo una meta y es convertirme en una surfista a mis 27 años.